Hombre se hacía arrestar a diario para que la patrulla lo llevara cerca a su casa.

Autor: Equipo de redacción Fecha publicación: 17/12/2018 

Las recurrentes alteraciones del orden público por parte de un sujeto de aproximadamente 30 años le podrían costar hasta dos años de carcel, ya que se hacía arrestar por lo menos tres veces a la semana en alto estado de embriaguez. Todo iba "bien" hasta que uno de los agentes en un patrullaje observó que el sujeto al que siempre arrestaban y permanecía entre 4 y 6 horas durmiendo a causa de la borrachera en uno de los calabozos de la estación vivía relativamente cerca de la misma, de manera que el siguiente fin de semana en el que nuevamente el sujeto protagonizó una riña callejera y tuvo que ser arrestado, le  preguntaron por qué siempre se hacía arrestar, para sorpresa de las autoridades, el hombre admitió que siempre se gastaba todo el dinero en alcohol sin dejar para el taxi, y ya que caminar a altas horas de la madrugada por las peligrosas calles capitalinas  era muy arriesgado , siempre buscaba la forma de hacerse arrestar pues  vivía muy cerca de la estación de Policía. Los agentes examinaron su prontuario y lograron establecer que reincidir en las mismas faltas de alteración del orden público  puede llegar a tener hasta dos años de privación de la libertad por ser considerado un peligro para la sociedad.