Empeñó a la suegra por dos canastas de cerveza. Conoce la historia.

Autor: Equipo de redacción Fecha publicación: 08/09/2018 

¿Hasta dónde sería capaz de llegar usted con tal de tomarse unas cuantas cervezas y compartir con sus amigos? A lo mejor la siguiente historia sucedida en el sur de Bogotá le suene al comportamiento digno de un alcohólico, a lo mejor no, lo que si es cierto es que causo muchas carcajadas y a la vez desaprobación por parte de los vecinos del sector. Resulta que Ariel, un llanero radicado desde hace varios años en Bogotá se dirigió a comprar la carne para un asado que iban a hacer en compañía de varios compañeros de trabajo acompañado por su suegra la cual vivía con el matrimonio. En el camino y luego de comprar la carne, Ariel se acercó a comprar dos canastas de cerveza a un depósito del barrio y al percatarse de que no tenía dinero en sus bolsillos le pidió a su suegra esperar ahí mientras él iba por el dinero y se llevaba el líquido “para no perder el viaje” . Luego de esto pasaron más de cuatro horas esperándolo y la señora al tener avanzada edad y al parecer problemas de memoria, tuvieron que enviar a un empleado del depósito a preguntar en donde vivía el sujeto pues desconocían su lugar de residencia. Al llegar allí ya lo encontraron un tanto ebrio, pero de buena manera pagó la deuda para que trajeran a su suegra de devuelta antes de que llegara su mujer y el haber empeñado su suegra por cerveza le saliera mucho más caro que un regaño.